Un reloj de mezquita es un bien de confianza pública: cientos de fieles dependen de él a diario. Elegir el adecuado se reduce a tres factores: visibilidad, precisión y control.
Qué valorar
- Tamaño y luminosidad de la pantalla: paneles LED para las salas grandes; LCD de alto contraste para las estancias más pequeñas.
- Distancia de lectura: desde la última fila debe poder leerse con claridad la hora y la cuenta atrás de la iqama.
- Origen de la precisión: horarios de oración certificados y calibrados por ciudad, no introducidos manualmente.
- Control del azán y de la iqama: activación y desactivación por oración, volumen y gestión del Yumua (oración del viernes).
- Fiabilidad: batería de respaldo para que la configuración sobreviva a los cortes de luz.
Nuestro enfoque
Los relojes de mezquita de AL-HARAMEEN incorporan la misma base certificada de diez mil ciudades que el resto de nuestros dispositivos, con grandes pantallas LED diseñadas para salas de oración y musallas. Consulte la categoría Mezquita y Salas de nuestro catálogo y compare los modelos uno junto a otro antes de decidirse.