Una pregunta que recibimos con frecuencia: «Mi reloj va dos minutos adelantado respecto al calendario de mi ciudad, ¿cuál es el correcto?». La respuesta tranquilizadora: por lo general, ambos, y la diferencia obedece a causas científicas bien conocidas.
Las principales razones por las que los horarios difieren
- Los ángulos del Fayer y del Isha: cada autoridad adopta ángulos distintos (15°, 18° o 19,5°), lo que desplaza el Fayer algunos minutos.
- El punto de medición dentro de la ciudad: el centro o las afueras; en las ciudades grandes, esto influye.
- La altitud sobre el nivel del mar: en las ciudades de montaña el ocaso se produce en un momento distinto que en la costa.
- Reglas de precaución: algunas autoridades añaden minutos de seguridad, una decisión administrativa y no astronómica.
¿Qué hacemos nosotros?
Adoptamos las tablas oficiales de cada país siempre que están disponibles y documentamos el método de cálculo de cada ciudad. Por eso indicamos siempre que los horarios pueden diferir en unos minutos de los de su autoridad local, cuyo dictamen sigue siendo el principal en su país.